edición de Estados Unidos · Domingo, 25 de octubre de 2026 Actualizado hace 1 h
MiHispano+US

El periódico de Estados Unidos y de los hispanos donde estén

Estás leyendo la edición de Estados Unidos ▾
100 US$: Q 765 · L 2.686 · ₡ 45.612 · er-api 25/10 Los Angeles 25° · NWS
MiHispano+
USEstados Unidos ▾
Portada › Tu país
Tu país

¿Por qué el proyecto de modernización de Puerto Caldera sigue paralizado?

La modernización de Puerto Caldera, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos para la economía costarricense, permanece en suspenso debido a…

5 de octubre de 2026 5 min de lectura
Redacción MiHispano+ · con información de delfino.cr
Fotografía ilustrativa · delfino.cr
Fotografía · delfino.cr

La modernización de Puerto Caldera, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos para la economía costarricense, permanece en suspenso debido a una medida cautelar impuesta por reclamos ambientales. El Consejo de Promoción de la Competitividad y Cámara de Exportadores de Costa Rica (Crecex) ha solicitado al Tribunal Contencioso Administrativo que resuelva con urgencia la situación que mantiene congeladas las negociaciones con el Consorcio Sunset, el adjudicatario del proyecto. Esta paralización no solo afecta las aspiraciones de convertir a Caldera en un puerto de clase mundial, sino que evidencia las tensiones estructurales entre desarrollo económico y protección ambiental en el país centroamericano.

Las raíces de un conflicto anunciado

Puerto Caldera, ubicado en la costa pacífica de Costa Rica, ha operado durante décadas por debajo de su capacidad potencial. La falta de dragado adecuado, infraestructura obsoleta y limitaciones logísticas han convertido al puerto en un cuello de botella para las exportaciones costarricenses, especialmente en sectores como agricultura, manufactura y zonas francas. El proyecto de modernización, valuado en cientos de millones de dólares, prometía ampliar la capacidad de atraque, profundizar los canales y modernizar las instalaciones para permitir el arribo de embarcaciones de mayor calado.

Sin embargo, el desarrollo portuario en zonas costeras sensibles siempre ha generado controversia en Costa Rica, un país que ha construido parte de su identidad nacional en torno a la conservación ambiental. Los reclamos presentados ante las autoridades judiciales señalan posibles impactos sobre ecosistemas marinos, manglares y recursos pesqueros locales. Aunque los detalles específicos de la demanda no han sido completamente divulgados, la imposición de una medida cautelar sugiere que el tribunal considera que existen elementos suficientes para suspender temporalmente el proceso mientras se investigan las alegaciones.

Los actores en disputa y sus intereses

Del lado del sector empresarial, Crecex representa a cientos de exportadores que ven en la modernización de Caldera una necesidad urgente para mantener la competitividad internacional. El organismo argumenta que cada mes de retraso representa pérdidas económicas significativas y debilita la posición de Costa Rica frente a otros puertos regionales como Manzanillo en Panamá o Puerto Cortés en Honduras. La entidad ha sido enfática en solicitar celeridad procesal, argumentando que la incertidumbre jurídica ahuyenta inversiones y genera costos adicionales al comercio exterior.

Por otro lado, las organizaciones ambientalistas y comunidades costeras han expresado preocupaciones legítimas sobre la evaluación de impacto ambiental del proyecto. Costa Rica tiene precedentes de proyectos de infraestructura que fueron modificados o cancelados tras descubrirse irregularidades en los estudios ambientales. El caso más emblemático fue la concesión de la Carretera a San Carlos en la década pasada, que enfrentó múltiples recursos por presuntas deficiencias en la evaluación de impacto sobre corredores biológicos.

El Consorcio Sunset, por su parte, se encuentra en una posición delicada. La suspensión de las negociaciones contractuales genera incertidumbre sobre los plazos, costos financieros y viabilidad económica del proyecto. Aunque no han emitido declaraciones públicas extensas, fuentes del sector constructor señalan que prolongar indefinidamente esta situación podría llevar a renegociaciones de términos o incluso al retiro del consorcio, lo que obligaría a reiniciar todo el proceso licitatorio.

Escenarios jurídicos y económicos

El Tribunal Contencioso Administrativo enfrenta una decisión compleja. Puede levantar la medida cautelar si determina que los reclamos ambientales carecen de fundamento técnico suficiente, permitiendo que las negociaciones se reanuden. Alternativamente, podría mantener la suspensión hasta concluir una revisión exhaustiva del expediente ambiental, lo que podría extenderse varios meses o incluso años. Existe también un escenario intermedio donde se ordenen estudios complementarios o modificaciones al proyecto original para mitigar los impactos cuestionados.

Desde la perspectiva económica, cada escenario tiene implicaciones distintas. Una resolución favorable a la continuidad del proyecto reactivaría la confianza inversionista y permitiría cumplir con los cronogramas proyectados. Una suspensión prolongada, en cambio, podría generar un efecto dominó en la planificación logística de empresas exportadoras, que ya están ajustando rutas y buscando alternativas en puertos de países vecinos. El peor escenario para el sector privado sería la cancelación definitiva del proyecto, que enviaría una señal negativa sobre la seguridad jurídica de las grandes inversiones en infraestructura en Costa Rica.

Entre el pragmatismo económico y el principio precautorio

Este caso ilustra una tensión fundamental en la gobernanza costarricense: cómo equilibrar el imperativo del desarrollo económico con el compromiso constitucional de proteger el ambiente. La presión de Crecex por celeridad procesal es comprensible desde la lógica empresarial, pero el sistema judicial no puede sacrificar el debido proceso por urgencias económicas. Al mismo tiempo, el uso estratégico de recursos legales para detener proyectos tampoco debería convertirse en un mecanismo sistemático de obstrucción sin fundamento técnico sólido. La resolución que emita el Tribunal Contencioso no solo determinará el futuro de Puerto Caldera, sino que establecerá precedentes sobre cómo se procesan conflictos similares en un país que aspira simultáneamente a ser hub logístico regional y líder en sostenibilidad ambiental.

Fuentes

Resumen editorial elaborado por MiHispano+ a partir de las fuentes citadas. Enlazamos siempre al medio original.

Sigue leyendoToda la sección