El gremio empresarial costarricense Crecex expresó su respaldo a la nueva estrategia nacional diseñada para combatir el contrabando y el comercio ilícito en el país centroamericano. La organización condicionó su apoyo a que la implementación incluya objetivos precisos, responsabilidades institucionales definidas y mecanismos permanentes de evaluación.
Por qué importa
- Impacto económico directo: El contrabando y el comercio ilícito erosionan la competitividad de las empresas formales que operan legalmente en Costa Rica, generando competencia desleal que afecta empleos, recaudación fiscal y sostenibilidad de negocios establecidos conforme a derecho.
- Recaudación tributaria comprometida: La actividad comercial ilegal reduce significativamente los ingresos fiscales del Estado costarricense, limitando recursos disponibles para inversión pública en infraestructura, educación, salud y seguridad que benefician a toda la población.
- Señal para inversionistas: Una estrategia robusta contra el comercio ilegal fortalece el clima de negocios y la seguridad jurídica, elementos decisivos para atraer inversión extranjera directa y mantener la confianza de empresas que ya operan en territorio costarricense.
Contexto de la estrategia nacional
La nueva estrategia nacional contra el contrabando y el comercio ilícito representa un esfuerzo coordinado del gobierno costarricense para enfrentar un problema que ha crecido en complejidad durante los últimos años. El fenómeno no se limita al ingreso de mercancías sin control aduanero, sino que abarca falsificación de productos, evasión fiscal sistemática y redes organizadas que operan márgenes significativos fuera del marco legal establecido.
Crecex, entidad que agrupa empresarios y comerciantes del país, reconoció la iniciativa gubernamental como un paso necesario, aunque advirtió que el éxito dependerá de la capacidad de ejecución y seguimiento. La organización empresarial destacó que estrategias anteriores han carecido de continuidad o han quedado en declaraciones de intención sin traducirse en acciones concretas con resultados medibles.
El respaldo del gremio llega acompañado de condiciones específicas: la estrategia debe establecer objetivos cuantificables, asignar responsabilidades claras a las instituciones involucradas —como aduanas, policía fiscal y ministerios competentes—, crear indicadores de resultados que permitan medir avances y diseñar mecanismos permanentes de evaluación que garanticen ajustes oportunos si la implementación no alcanza las metas trazadas.
Costa Rica enfrenta desafíos particulares en materia de control fronterizo y fiscalización comercial. Su posición geográfica como puente entre América del Norte y América del Sur, sumada a extensas zonas costeras y fronteras terrestres con Nicaragua y Panamá, crea múltiples puntos vulnerables para el ingreso de mercancías irregulares. La capacidad institucional para vigilar estos puntos y procesar información en tiempo real resulta crítica para cualquier estrategia que busque resultados sostenidos.
Adicionalmente, el comercio electrónico transfronterizo ha introducido nuevas modalidades de evasión que requieren actualización normativa y tecnológica. Paquetes que ingresan por correo o mensajería privada con declaraciones falsas de valor, mercancías fraccionadas para eludir controles o productos que violan derechos de propiedad intelectual son parte del panorama contemporáneo que las autoridades deben enfrentar con herramientas modernas y coordinación interinstitucional efectiva.
Análisis e implicaciones
El respaldo condicionado de Crecex refleja una postura pragmática del sector empresarial formal: reconoce la necesidad de acción gubernamental contra el comercio ilegal pero exige accountability y resultados verificables. Esta aproximación sugiere aprendizajes de iniciativas pasadas que no lograron impacto duradero, posiblemente por falta de recursos, voluntad política sostenida o coordinación entre agencias responsables de fiscalización y sanción.
La efectividad de la estrategia dependerá críticamente de la asignación presupuestaria, la modernización tecnológica de aduanas y controles, la capacitación de funcionarios y la voluntad política para sancionar no solo a transportistas o comerciantes menores sino a estructuras organizadas que lucran sistemáticamente del comercio ilícito. Sin estos elementos, incluso la mejor estrategia en papel quedará reducida a documento sin impacto real en la economía formal.
Lo que sigue
Los próximos meses serán decisivos para determinar si la estrategia nacional se traduce en acciones concretas o queda en anuncio protocolar. El sector empresarial agrupado en Crecex estará vigilante de la publicación de métricas de avance, asignación de recursos y primeros resultados operativos en controles fronterizos y decomisos de mercancía ilegal.
Fuentes
Con información de delfino.cr



