¿Puede Shohei Ohtani llevar a los Dodgers a la Serie Mundial sin lanzar?
Los Angeles Dodgers regresan a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por tercera temporada consecutiva, enfrentando nuevamente a los Milwaukee…

Los Angeles Dodgers regresan a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por tercera temporada consecutiva, enfrentando nuevamente a los Milwaukee Brewers, equipo con el mejor récord de la liga en 2026. Pero esta vez existe una diferencia crucial: Shohei Ohtani, la superestrella que definió la victoria del año pasado con su actuación bidireccional histórica, no podrá lanzar debido a lesiones que lo han limitado desde julio. La pregunta que domina el panorama no es si Ohtani participará, sino si los Dodgers pueden repetir su éxito sin una de las dimensiones que lo hacen único en el béisbol moderno.
El contraste con 2025 es dramático. Hace apenas un año, Ohtani cerró la NLCS con seis entradas de pitcheo impecable, ponchando a diez bateadores de Milwaukee mientras conectaba tres jonrones en el mismo encuentro. Fue nombrado Jugador Más Valioso de esa serie tras ayudar a barrer a los Brewers, quienes apenas anotaron una carrera por partido. Aquella actuación consolidó su estatus como fenómeno deportivo capaz de dominar desde el montículo y el plato. Ahora, con inflamación en la rodilla y molestias en el bíceps, Ohtani estará limitado exclusivamente al rol de bateador designado, una restricción que redefine las expectativas sobre su impacto y las posibilidades de Los Angeles.
El precedente de 2024: campeonato sin lanzar
La historia reciente ofrece, sin embargo, un antecedente tranquilizador para la organización angelina. En 2024, durante su primera temporada con los Dodgers, Ohtani no lanzó ni una sola entrada mientras se recuperaba de una cirugía de codo derecho realizada en septiembre de 2023. A pesar de esa ausencia completa del montículo, el equipo capturó el título de la Serie Mundial. Más aún: ese año, Ohtani alcanzó hitos individuales extraordinarios, creando el exclusivo club 50-50 al producir 54 jonrones y 59 bases robadas, cifras que ningún jugador había combinado antes en una sola temporada de Grandes Ligas.
Este precedente sugiere que la identidad competitiva de los Dodgers no depende exclusivamente de la versatilidad de Ohtani. La profundidad de su rotación de lanzadores y la solidez de su lineup ofensivo permitieron compensar la ausencia del japonés como pitcher en 2024. La organización construyó un roster diseñado para absorber ausencias y maximizar fortalezas colectivas, no para depender de un solo brazo, por excepcional que sea. La pregunta, entonces, no es si pueden ganar sin Ohtani lanzando —ya lo demostraron— sino si pueden repetirlo contra un oponente que conoce sus patrones y que llega con el mejor desempeño de temporada regular.
Milwaukee: rival conocido, oportunidad de revancha
Los Brewers representan un desafío estructural distinto al de 2025. Después de ser barridos el año pasado, Milwaukee ajustó su enfoque ofensivo y reforzó su bullpen para evitar repetir el colapso que los dejó anotando apenas cuatro carreras en toda la serie. Su récord de temporada regular en 2026 refleja ese aprendizaje institucional: lideraron la Liga Nacional en efectividad colectiva de pitcheo y mejoraron su producción de carreras en situaciones de presión. El manager de Milwaukee ha declarado públicamente que estudiaron exhaustivamente los patrones de pitcheo de Los Angeles del año pasado, buscando explotar debilidades que entonces pasaron desapercibidas.
Para los Dodgers, esta familiaridad es un arma de doble filo. Por un lado, conocen las tendencias de los bateadores de Milwaukee y saben qué ajustes funcionaron en 2025. Por otro, los Brewers también aprendieron, y llegan motivados por la necesidad de redención. La serie se convierte, así, en un duelo de adaptaciones: quién ajusta mejor, quién ejecuta con mayor precisión bajo presión. Ohtani, incluso sin lanzar, sigue siendo un factor psicológico. Su presencia en el lineup obliga a Milwaukee a planificar defensas específicas, a asignar sus mejores relevistas para enfrentarlo en momentos clave, a reconocer que un bateador de su calibre puede cambiar un partido con un solo swing.
Rendimiento reducido: las cifras de Ohtani en la NLDS
El desempeño de Ohtani en la Serie Divisional contra los Atlanta Braves ofrece datos mixtos. En cuatro juegos, conectó apenas dos hits y anotó una carrera. No disparó jonrones, aunque robó una base. Recibió dos bases por bolas intencionales —señal del respeto que infunde— y ponchó cuatro veces. Estas cifras están por debajo de su promedio de temporada regular y muy lejos de sus actuaciones estelares de 2025. Las lesiones evidentemente limitan su explosividad, su capacidad de generar potencia desde las piernas y rotar con libertad.
Sin embargo, el béisbol de postemporada raramente se decide por promedios individuales. Un solo jonrón en el momento correcto, una base robada que desestabilice al pitcher contrario, una base por bolas que prolongue un rally: cualquiera de estos eventos puede definir una serie. Ohtani, incluso operando al 70% de su capacidad física, sigue siendo uno de los bateadores más temidos del deporte. Milwaukee deberá decidir si lanzarle strikes arriesgándose a que conecte, o rodearlo con cuidado permitiendo que otros bateadores asuman el protagonismo. Ambas estrategias tienen precedentes de éxito y fracaso en octubre.
Escenarios posibles: entre la redención y el colapso
El futuro inmediato de esta serie puede tomar varios caminos. En un escenario optimista para Los Angeles, la rotación de abridores sostiene su nivel de la temporada regular, el bullpen protege ventajas ajustadas y Ohtani, aunque limitado, contribuye con batazos oportunos que mantienen presión constante sobre Milwaukee. Los Dodgers replican el guion de 2024: ganar sin depender de Ohtani como lanzador, apoyándose en su profundidad y experiencia de octubre.
En un escenario adverso, las lesiones de Ohtani empeoran durante la serie, limitando aún más su disponibilidad. Milwaukee capitaliza la ausencia del factor dual de Ohtani, ejecuta su plan ofensivo contra los lanzadores de Los Angeles y rompe el patrón de derrotas recientes. La revancha se completa, y los Brewers avanzan a la Serie Mundial por primera vez desde 2023, dejando a los Dodgers cuestionando si apostaron demasiado a un roster que depende de la salud de figuras clave.
Existe, además, un escenario intermedio: una serie peleada que se extiende a siete juegos, donde ambos equipos intercambian victorias y Ohtani, aunque sin números espectaculares, provee liderazgo intangible en el dugout, experiencia en momentos de presión y capacidad de atraer atención defensiva que libera espacios para compañeros. Este escenario, quizás el más probable, reflejaría la complejidad del béisbol contemporáneo: equipos construidos para absorber ausencias, jugadores que contribuyen más allá de las estadísticas tradicionales, series definidas por ejecución colectiva más que por heroísmo individual.
Más allá de Ohtani: la identidad de los Dodgers
La narrativa alrededor de Shohei Ohtani tiende a eclipsar una realidad fundamental: los Dodgers construyeron un roster diseñado para competir en octubre incluso sin la versión completa de su estrella. La organización invirtió en profundidad de pitcheo, en bateadores que pueden producir desde distintas posiciones del orden, en defensores versátiles capaces de jugar múltiples posiciones. Esta filosofía, validada por el campeonato de 2024, sugiere que el destino de Los Angeles en esta Serie de Campeonato dependerá menos del brazo ausente de Ohtani y más de la ejecución colectiva de un equipo que ha aprendido a ganar de múltiples formas.
La pregunta del titular —¿puede Ohtani decidir el destino de los Dodgers?— quizás esté mal planteada. En 2026, con su capacidad de lanzar eliminada por lesiones, Ohtani no decidirá solo el resultado. Pero su presencia, su reputación, su capacidad de alterar cálculos estratégicos del oponente seguirán siendo factores relevantes. Los Dodgers han demostrado que pueden ganar sin su estrella en el montículo. Ahora deben probarlo nuevamente, contra un rival hambriento de revancha, en una serie que definirá si la dinastía angelina continúa o si Milwaukee finalmente rompe el patrón de fracasos recientes en octubre.
Fuentes
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Resumen editorial elaborado por MiHispano+ a partir de las fuentes citadas. Enlazamos siempre al medio original.


