El Concejo Municipal de Montes de Oca, Costa Rica, aprobó por unanimidad autorizar al alcalde Domingo Argüello a gestionar dos líneas de crédito con el Banco de Costa Rica por hasta ₡10.000 millones. Los recursos financiarán obras de infraestructura, priorizando la construcción de un túnel para desviar la quebrada Los Negritos y eliminar definitivamente las inundaciones recurrentes que afectan a miles de residentes en esta zona metropolitana.
Por qué importa
- Solución estructural a crisis crónica: Durante años, las inundaciones causadas por el desbordamiento de la quebrada Los Negritos han afectado viviendas, comercios y vías en Barrio Dent, las inmediaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, y zonas como Escalante en San José. El túnel proyectado representa la primera intervención integral que ataca la raíz del problema hidráulico, no solo sus síntomas temporales.
- Impacto en seguridad y patrimonio: Las familias que habitan en las áreas vulnerables enfrentan pérdidas materiales recurrentes, riesgos para la salud pública y disminución del valor de sus propiedades. Una solución definitiva restaurará la tranquilidad y protegerá el patrimonio de miles de costarricenses que viven o trabajan en estos sectores metropolitanos estratégicos.
- Modelo de gestión municipal: La decisión de Montes de Oca establece un precedente sobre cómo gobiernos locales pueden apalancar recursos bancarios para proyectos de infraestructura crítica. La exigencia de planes de inversión específicos previos a cada desembolso introduce controles de transparencia y rendición de cuentas que podrían replicarse en otros municipios del país.
Contexto extendido
La quebrada Los Negritos atraviesa zonas densamente pobladas de los cantones de Montes de Oca y San José. Su cauce natural, estrecho y obsoleto, no soporta los caudales generados durante lluvias intensas, provocando desbordamientos que han marcado la historia reciente de estas comunidades. Los vecinos de Barrio Dent, la Calle 39 y sectores aledaños a la Universidad de Costa Rica han denunciado repetidamente la entrada de agua a sus hogares, negocios y espacios públicos, con afectaciones que van desde daños materiales hasta interrupciones en servicios básicos.
La solución técnica escogida consiste en un túnel subterráneo de 300 metros de longitud y 3.5 metros de diámetro que desviará el caudal de la quebrada Los Negritos hacia el río Torres. Esta propuesta conceptual fue desarrollada por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), entidad con experiencia reconocida en obras hidráulicas de gran escala. Según información oficial, el túnel reducirá drásticamente los riesgos de rebalse en puntos críticos, protegiendo tanto infraestructura pública como propiedades privadas en ambos cantones.
El crédito aprobado por el Concejo Municipal no solo cubrirá la construcción del túnel. Los ₡10.000 millones se destinarán también a estudios de factibilidad, diseños técnicos, planos constructivos y otras obras complementarias de infraestructura municipal. Entre los proyectos adicionales figuran mejoras en el alcantarillado pluvial, construcción y reparación de aceras, intervención en la Calle de La Amargura (calle 3), remozamiento del estadio Manolo Amador, remodelación del centro diurno y trabajos en la plaza Máximo Fernández. Sin embargo, la moción municipal estableció explícitamente que los primeros desembolsos se destinarán de manera ineludible a Los Negritos y a la atención de drenaje pluvial en diversos puntos del cantón.
El cronograma estimado por el ICE contempla un plazo constructivo de 650 días calendario, equivalente a un año y siete meses de trabajo ininterrumpido. La ejecución está proyectada para el periodo 2027-2028, aunque antes deberán completarse varias fases preliminares: estudios previos al diseño, elaboración de planos finales, tramitología con instituciones nacionales y permisos ambientales, seguidas por tres etapas constructivas escalonadas. Esta planificación busca minimizar disrupciones en la movilidad urbana y garantizar controles de calidad rigurosos.
La inversión total estimada para el proyecto del túnel alcanza los $13.8 millones de dólares, aproximadamente ₡7.000 millones al tipo de cambio vigente. Esta cifra cubre únicamente la obra hidráulica principal, sin incluir estudios preliminares ni proyectos complementarios. La diferencia con el monto total del crédito autorizado (₡10.000 millones) permitiría financiar las demás intervenciones municipales contempladas en el acuerdo, aunque cada desembolso requerirá un plan de inversión específico que deberá ser aprobado antes de liberar los fondos.
El Banco de Costa Rica, entidad estatal con décadas de experiencia en financiamiento de infraestructura pública, será el socio financiero de la Municipalidad. Las condiciones exactas del crédito —tasas de interés, plazos de amortización, garantías— no fueron detalladas en el acuerdo municipal inicial, pero se espera que se ajusten a las líneas tradicionales que el BCR ofrece a gobiernos locales para proyectos de interés público. La aprobación unánime del Concejo refleja el consenso político sobre la urgencia del proyecto, superando divisiones partidarias en favor de una solución técnica respaldada por estudios institucionales.
Análisis e implicaciones
Esta decisión municipal marca un punto de inflexión en la gestión de riesgos hidráulicos en la región metropolitana de San José. Históricamente, las soluciones aplicadas han sido paliativas: limpieza de cauces, muros de contención temporales, sistemas de alerta temprana. El túnel de desvío representa un cambio de paradigma hacia intervenciones estructurales que modifican permanentemente las condiciones hidrológicas del territorio. Si la obra cumple las proyecciones técnicas, podría convertirse en referencia para otros municipios costarricenses que enfrentan desafíos similares con cauces urbanos saturados.
Desde la perspectiva financiera, el endeudamiento municipal plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal de Montes de Oca. Aunque el crédito se destina a activos de largo plazo que benefician a la población, el servicio de la deuda comprometerá recursos presupuestarios futuros. La exigencia de planes de inversión específicos antes de cada desembolso introduce un mecanismo de control que debería prevenir desviaciones o gastos no prioritarios, pero también requiere capacidad técnica institucional para elaborar, supervisar y ejecutar proyectos complejos sin retrasos ni sobrecostos.
Lo que sigue
El alcalde Domingo Argüello deberá ahora formalizar las líneas de crédito con el Banco de Costa Rica y presentar al Concejo Municipal los planes de inversión detallados para cada proyecto. Los primeros desembolsos, destinados al túnel Los Negritos, activarán la fase de estudios previos que el ICE ya identificó como necesaria. El avance de permisos ambientales y la coordinación interinstitucional determinarán si el cronograma 2027-2028 se mantiene realista.
Fuentes
- Municipalidad de Montes de Oca gestionará crédito con BCR para resolver inundaciones por quebrada Los Negritos – Semanario Universidad
Con información de semanariouniversidad.com



